Qué pasa con nuestra creatividad a medida que pasan los años?

“El hombre nace siendo un individuo  y muere siendo una copia”. 
Carl Jung

Todos
nacemos con un genio personal
. Llámese genio personal a esa mezcla de ADN, personalidad,
dones, talentos y maneras de manifestarlos que nos hace únicos y distintos. Cada
ser humano pareciera ser irrepetible, ya que el universo no hace copias. Si
bien los seres vivientes y los elementos de la naturaleza parecen iguales, no
lo son… sólo se asemejan. Y nosotros como parte de esta trama existencial
también.

Las preguntas que puede ayudar a reflexionar para
meterse en tema son: ¿Refleja nuestra vida esos dones y talentos originales que
traemos al nacer? ¿Hemos podido mantener esa genialidad en la adultez? ¿Hacemos
uso de ese ADN particular que tenemos? ¿Lo conocemos y somos conscientes de
ello?

Nacemos, como lo dice la palabra, sin-dividir
(individuos). Pero en el proceso de sociabilización sufrimos una transformación
y comenzamos a escindirnos, dejando esa unidad que somos para comenzar a
escuchar las voces externas. Esas voces empiezan a pesar más que la nuestra y pasamos
a vivir una vida desde el deber ser. Y nada tiene de erróneo el proceso
socializador ya que nos ayuda a vivir en sociedad y compartir valores y
creencias. Solo que ese proceso quizás todavía no ha evolucionado lo suficiente
como para integrar esa genialidad particular que todos tenemos o somos.

Ese vivir
escindidos
genera
una sensación de vacío existencial
que la mayoría tenemos. Esa
falta de plenitud y autorrealización que podríamos tener si pudiéramos
reconocer, honrar y ejercer estos talentos y ese ADN particular y original.

Sobre la genialidad individual y la creatividad

El trabajo de los psicólogos George Land y Beth Jarman http://www.creativityatwork.com/2012/03/23/can-creativity-be-taught/
revela que la gran mayoría de los niños son genios creativos. A un grupo de
1.600 chicos se les realizaron exámenes para medir su pensamiento creativo
lateral durante un período de 15 años. Desde los tres a los cinco años, el 98%
de los niños tenía resultados que estaban dentro de la categoría de genio.
Entre las edades de ocho a diez años, sólo el 32% obtuvo resultados dentro de
esa categoría, y entre los 13 y los 15 años había bajado al 10%.

Doscientos
mil adultos mayores de 25 años han hecho el mismo test y sólo el 2% logró el
puntaje de genio
. ¿Qué puede haber pasado? Al ser socializados, los
niños comienzan a repetir, copiar e imitar. Empiezan a perder ese genio
individual que poseen cuando nacen. En palabras de Jarman y Land: “ese genio creativo de cinco años todavía
acecha dentro de nosotros, esperando ser liberado. No está sólo dentro de
algunos, está dentro de todos nosotros”.

Creatividad y liderazgo personal

Los paradigmas culturales y sociales van a través
de los años de educación y condicionamiento, induciendo al ser humano a que
deje de lado su genio personal para adherirse a la manera de pensar, sentir y
hacer las cosas de su cultura. Por supuesto que ese proceso es altamente
beneficioso y necesario, solo que tiene brechas y aspectos a mejorar que, a la
luz de quien quiere recorrer un camino de autoconocimiento, es necesario
revisar y resignificar trascendiendo los límites de esa socialización bien
intencionada que todos recibimos.

Y esto forma parte del camino de toda persona que
quiere conocerse y liderar su vida desde su mayor potencial y virtud. El camino
del selfawareness y el autoconocimiento tienen que ver con revisar, cuestionar
y expandir paradigmas, creencias y valores. Para ello hay que conocerse a uno
mismo y dejar de mirar hacia afuera. Buscar más información de sí mismo que del
mundo. Aprender a mirarse, a hacer preguntas poderosas, expandir consciencia, acceder
más pixeles sobre nosotros mismos. No para alejarse de la sociedad; no para
irse a las montañas a encontrar paz; no para aislarse en el egocentrismo
personal. Sino para encontrase con uno mismo, con el yo verdadero, ese yo
esencial fuente de sabiduría, genialidad y alta creatividad.

Y este es un camino fascinante para quien lo
quiere recorrer, pero requiere de mucho coraje, humildad, responsabilidad y
deseo. Es un camino de regreso a casa, de vuelta a ser individuos (sin
dividir), que pueden convivir en sociedad y con otros, pero que reconocen su
ADN particular y lo usan para el bien común desde una perspectiva colaborativa
e inclusiva.

Liderazgo personal implica vivir una vida acorde
con nuestra esencia y no vivir “como todos viven”. Es un camino para volver e
encontrarse con el genio personal dormido que, como dicen Jarman y Land, está “esperando
ser liberado”. Ese genio, al despertar, despliega talentos, fortalezas y
potencial dormido que se traducen en una alta capacidad creativa y creadora. Un
líder puede hacer cursos de creatividad pero es más poderoso que se conozca y
se encuentre con su genio personal dormido.

Federico García Berro